Mamá y bebé©Kaz Mori/Getty Images

La mastitis es la inflamación del pecho, generalmente causada por una infección. Puede ocurrirle a cualquier mujer, aunque es más común durante los primeros 6 meses de lactancia. Puede dejar a la nueva madre muy cansada y agotada. Si se agrega la enfermedad a las exigencias de cuidar del recién nacido, muchas mujeres dejan de amamantar por completo. Pero usted puede seguir alimentando a su bebé. De hecho, la lactancia generalmente ayuda a curar la infección, y amamantar no afectará a su bebé.

Aunque la mastitis puede ser descorazonadora y dolorosa, por lo general se cura fácilmente con medicamento.

¿Qué causa la mastitis?
La mastitis ocurre la mayoría de las veces cuando entran bacterias al pecho a través del pezón.Esto puede ocurrir cuando una madre que está amamantando tiene un pezón agrietado o dolorido.

Optar por períodos largos entre amamantamientos o el vaciado incompleto del seno puede también contribuir a la mastitis. Utilizar diferentes técnicas de amamantamiento y asegurarse de que su bebé esté correctamente prendido al amamantarle ayudarán al vaciado del seno y evitará grietas en los pezones.

¿Cuáles son los síntomas?
La mastitis por lo general empieza como una zona adolorida en un pecho. Puede estar rojiza o caliente al tacto, o las dos cosas. Usted también podría tener fiebre, escalofríos y dolores en el cuerpo. Si tiene estos síntomas, llame a su médico hoy mismo.

Los signos de que la mastitis está empeorando son ganglios linfáticos hinchados y adoloridos en la axila junto al pecho infectado, rápido ritmo cardíaco y síntomas parecidos a los de la gripe que se agravan. La mastitis puede causar un absceso en el pecho, que se siente como un bulto duro y doloroso.

¿Qué eleva el riesgo de contraer mastitis?
Usted tiene más posibilidades de tener mastitis durante la lactancia si:

  • Ya ha tenido mastitis.
  • Retrasa u omite las sesiones de lactancia o de extracción con sacaleches. Cuando usted no se vacía los pechos en forma regular o completa, éstos se congestionan o se llenan demasiado, lo cual puede provocar mastitis.
  • Tiene los pezones agrietados o irritados, lo cual puede ser causado por una mala posición o mal prendimiento del bebé en el pecho.
  • Tiene anemia. La anemia hace que usted se canse más fácilmente y baja su resistencia a las infecciones como la mastitis.
  • El sostén de lactancia está demasiado apretado.
  • Usa fajas de pecho, que sirven para suprimir la producción de leche.

Las madres que amamantan pueden tener mastitis en cualquier momento, pero en especial durante los 2 primeros meses del bebé. Después de 2 meses, los hábitos de alimentación del bebé se vuelven más regulares, lo que ayuda a prevenir la mastitis.

¿Cómo se diagnostica la mastitis?
Su médico puede determinar si usted tiene mastitis hablando acerca de sus síntomas y examinándole. Por lo general no se necesitan pruebas.

¿Cómo se trata?
Por lo general los antibióticos pueden curar la mastitis. Si su médico le receta antibióticos, tómelos según las indicaciones. No deje de tomarlos por el hecho de sentirse mejor. Debe tomar las píldoras hasta terminarlas. Los antibióticos no dañarán al bebé. Si el tratamiento no da resultados al principio, el médico podría enviar una muestra de la leche al laboratorio para que identifiquen el tipo de bacteria que está causando la infección.

Usted puede ayudarse a sentirse mejor descansando más, bebiendo más líquidos y colocándose compresas tibias o frías en el pecho adolorido.

Antes de amamantar al bebé, colóquese un paño húmedo tibio sobre el pecho afectado durante unos 15 minutos. Hágalo por lo menos 3 veces al día. Esto aumenta el flujo de leche en el pecho. Masajear el pecho afectado también podría aumentar el flujo de leche.

Puede tomar acetaminofén (como Tylenol) para el dolor. Puede tomar ibuprofeno (como Advil) junto con acetaminofén para reducir la inflamación.

Alimentarse del pecho afectado no es malo para el bebé y ayuda a tratar la mastitis.Si empezar con el pecho afectado es demasiado doloroso, empiece a alimentarle del otro lado, después cambie de lado una vez que haya salido la leche y empiece a fluir fácilmente. Si el pezón está demasiado agrietado y adolorido para amamantar con ese pecho, use un sacaleches para vaciarse el pecho. Úselo cada vez que no pueda amamantar.

Ésta es una buena oportunidad para solicitar ayuda a un asesor en lactancia. Esta persona —que por lo general es un(a) enfermero(a)— se especializa en ayudar a las mujeres con la lactancia. Usted podrá amamantar más eficazmente y con menos dolor, además de prevenir la mastitis, si recuerda cambiar la posición del bebé y se asegura de que éste esté debidamente prendido al pezón.

Es importante recibir tratamiento para la mastitis. Retrasar el tratamiento puede causar un absceso de pecho, que puede ser más difícil de tratar.