Mamá y bebé© AP

Lo primero que una mujer embarazada experimenta es que la menstruación no llega y, a medida que pasan los días, se siente una mayor sensibilidad en los senos, un aumento de color en el área oscura que rodea el pezón y, posiblemente, náuseas por la mañana. Es el momento de utilizar un predictor para asegurarse de que estos síntomas significan que está embarazada o acudir al médico especialista.

Si se confirma su embarazo deberá visitar a su médico ginecólogo y realizarse las pruebas que le prescriban. A partir de ahora, estos controles tendrán que ser periódicos según indicación médica. En primer lugar se realizará un historia clínica en la que se incluirán los antecedentes familiares como hipertensión, diabetes, alergias, problemas genéticos, embarazos gemelares y si está bajo alguna medicación.

UNO DE LOS PROCESOS MÁS HERMOSOS DE LA NATURALEZA

Lo primero que ha de considerar es que su estado es normal y no temer los cambios que le llevarán a experimentar uno de los procesos más hermosos de la naturaleza, como es dar a luz a un hijo.

Existe una serie de malestares que se provocan sobre todo en estos tres primeros meses como son las náuseas y los dolores de cabeza. Los olores suelen ser repelidos como el del cigarrillo, algunos perfumes o ciertos alimentos y pueden generar vómitos que, si son muy constantes, causarán deshidratación y pérdida de peso por el rechazo a los alimentos, con lo que deberán ser combatidos mediante suero.

La sensación de náusea es debida a los cambios hormonales, pero no afectan al feto y suelen remitir al cabo del cuarto mes. Como éstos suelen presentarse a primera hora de la mañana, es preferible tomar el desayuno en la cama y hacer comidas secas y frugales durante el día.

Hay que tener en cuenta que en este periodo fundamental se está formando el feto, por lo que no se deberá suministrar ningún medicamento, a menos que lo prescriba el médico, pues podría perjudicar su normal desarrollo. De agudizarse los dolores de cabeza se han de combatir con acetaminofen, que no conlleva ningún problema.

Se puede presentar un cuadro de decaimiento o agotamiento físico producido por la necesidad de descanso que requiere el embarazo para que siga su desarrollo. También puede intervenir en ello la presión arterial baja y llegar a provocar desmayos que de presentarse de forma persistente se deberá consultar al médico.

También puede aparecer un manchado en la ropa interior, causado por un flujo vaginal blanco o mucoso que cuando se seca adquiere el tono amarillento y que puede llegar a ser intenso. Cuando además va acompañado de picor o mal olor puede tratarse de una infección por hongos que puede ser tratado con óvulos o cremas que no perjudican al feto y no deberán utilizarse jabones comunes, talcos o cremas no recomendadas.

Mamá y bebé© bilderlounge/agefotostock

LA ALIMENTACIÓN, BASE DEL DESARROLLO DEL FETO
La alimentación es una de las bases imprescindibles para tener en cuenta el crecimiento óptimo del bebé, ya que durante estos primeros meses tiene lugar la formación de los tejidos y órganos fetales. La generalizada opinión de que hay que comer por dos es errónea, lo que hay que hacer es tener el doble de cuidado con la alimentación diaria. Para ello se ha de mantener una dieta equilibrada basada en frutas frescas y verduras, además de la aportación de los hidratos, grasas y calorías necesarias.

Durante el embarazo no se debe seguir ninguna dieta de adelgazamiento, pues se necesitan nutrientes y vitaminas para el normal desarrollo del feto. Se ha de seguir un equilibrio en la alimentación que conlleve todos los grupos de alimentos: cereales, frutas, vegetales, lácteos, carnes, pescados y grasas. El peso medio que se debe aumentar durante los tres primeros meses de embarazo es de 1 a 2 kilos. También es importante beber 2 litros de líquidos.

Los micronutrientes como el hierro y el calcio se han de tener muy en cuenta y si del primero se deben de tomar suplementos prescritos por el médico a partir del segundo semestre, el requerimiento del calcio debe ser durante el primer trimestre de 1000 a 1200 miligramos. En caso de que las náuseas persistan se ha de suspender el hierro hasta que éstas hayan desaparecido, pues de lo contrario podría llegar a irritar el estómago causando gastritis y agravando los vómitos. Las únicas vitaminas que se han de tomar son el ácido fólico, complejo B y vitamina C.

Fumar y beber queda absolutamente prohibido porque éstos pueden provocar malformaciones congénitas en el feto, parto prematuro o retardo del crecimiento fetal y las relaciones sexuales se pueden seguir manteniendo a menos que haya síntomas de aborto.