Los vestidos que llevaban las coetáneas de Cocó Chanel o Wallis Simpson serán los más elegantes y llamativos de 2008, aptos solamente para damas excéntricas y acostumbradas a llamar la atención.

Quedan mejor en mujeres altas y delgadas, pues su corte es recto, sin formas, lo que crea un efecto óptico engordante.

Se caracterizan por cuajarse de brillos, flecos o plumas. Muchos de ellos llevan dibujos de inspiración art decó o art nouveau. Sus accesorios ideales son los abanicos y los tocados en el cabello, que se componen de plumas, lazos, cuentas, tules..., los turbantes también son una buena opción.

Los echarpes en devoré, terciopelo o sedas son buenos compañeros de los vestidos años 20-30. Al igual que los topolinos o los zapatos de punta redonda.

Los mezclarás con bolsos vintage, en pile de cocodrilo, visón, muy armados, con boquilla o en rejilla metálica.

Respecto a las joyas elegirás collares maxilargos, pendientes antiguos como dormilonas y anillos gigantes. Las medias serán de rejilla.