Uno podría suponer que todos los colorantes artificiales peligrosos usados en alimentos fueron prohibidos por la FDA hace tiempo; sin embargo, todavía quedan en el mercado cinco colorantes que se vinculan al cáncer en pruebas con animales. "Si se puede elegir, siempre hay que optar por el producto sin color", recomienda Gerbstadt. "No digo que evitemos todos los alimentos coloreados. Muchos tonos se obtienen de fuentes naturales. Pero algunos colorantes específicos sí estimulan la formación de tumores en la combinación y condiciones adecuadas". Los azules 1 y 2 -hallados en bebidas, golosinas, productos horneados y alimento de mascotas- se consideran de bajo riesgo, pero se los ha relacionado con cáncer en ratones. Se ha demostrado que el rojo 3 -empleado para teñir cerezas, cóctel de frutas, caramelos y productos horneados- causa tumor de tiroides en ratas. Al color verde 3, que se agrega a caramelos y bebidas -si bien se usa muy poco-, se lo ha vinculado al cáncer de vejiga. Estudios han relacionado el ampliamente utilizado amarillo 6 -agregado a bebidas, salchichas, gelatinas, productos horneados y caramelos- con tumores en la glándula suprarrenal y riñones.