Entre los aceites de cocinar, el más premiado ha sido por tradición el de oliva extra virgen pues naturalmente cumplen una parte de los requisitos "orgánicos" al ser ricos en antioxidantes, libres de colesterol y no tener preservativos. Los hechos con olivas maduras, se estropea más lentamente que los aceites de oliva regulares y mantienen vitaminas y nutrientes de la aceituna sin aditivos. Pero para que los cultivos de aceituna cumplan las condiciones de orgánicos y ser etiquetados como aceites orgánicos también deben cumplir con el requisito de que sus cultivos no afecten negativamente el medio ambiente. De allí lo importante para los negocios que los ofrezcan de cerciorarse de obtener las certificaciones de origen, si no son producidos en el país. Otros aceites orgánicos que están entrando el mercado y que son fuera de lo común son el de coco, el aceite orgánico de orégano (combinado con aceite de soya), el aceite de aguacate orgánico extra virgen y el de ajonjolí.