Definir tu función dentro del negocio. Como dijimos desde al inicio del artículo es muy importante que el dueño conozca  a fondo acerca del mundo y negocio de la peluquería, así sea a través de asesoría y capacitación personal. Debes definir tu función dentro del mismo, lo ideal sería que  el dueño o que el encargado controle el aspecto del negocio ya que el trabajo del estilista es dar un servicio de artista, no hacerse cargo de la administración.  

Definir los servicios que ofrecerás. Hoy en día es muy común ofrecer servicios de Spa aparte de los regulares de corte, color y secado de cabello, manicura y pedicura. Una buena peluquería también ofrece servicios de depilación, masajes, faciales y maquillaje permanente, entre otros. De ser así, el local debe ser mayor y la contratación de empleados también aumenta. Pide a tu contador que te ayude a proyectar los posibles costos e ingresos que estos productos y servicios adicionales pudieran producir para tu negocio y tomes las decisiones basadas en números reales y no solo en ideas de tu cabeza. Esto no evitará que cometas errores, pero minimizará las posibilidades. 

Aplicar una filosofía de atención al cliente. Para los clientes que van a una peluquería, aparte de recibir un excelente servicio, es muy importante que se sientan mimados y que reciben un trato y atención especiales. Debes tratar de ofrecerle valores agregados a sus servicios, que sientan que están pagando, pero que además de que están recibiendo buen servicio y  atención están recibiendo  algo extra que los incentive a volver a tu instalación y no a otra peluquería.