Nueva York en familia

Nueva York, la capital del mundo, es una metrópolis que puede ser difícil de concebir como un destino de vacaciones para la familia, con el frenetismo que rezuman sus calles, el aparente gesto hosco de sus habitantes y el bullicio que domina sus arterias.

Sin embargo, esas mismas características precisamente son las que hacen de la Gran Manzana un lugar único y mágico, incluso para los más pequeños de la casa.

Es como Disneylandia, pero con personajes y decorados de verdad.

Para descubrirlo solamente hacen falta un calzado cómodo, ganas de andar y la disposición adecuada para explorar los rincones de la ciudad más filmada de la historia del cine.

Cosas que hacer con los niños no faltan, como demostramos en este recorrido de siete días por la ciudad que no duerme.

Nos hemos centrado en lugares que nos parecen particularmente atractivos para los más pequeños, que se pueden intercalar entre visitas a otros puntos de interés más del gusto de los adultos.