Celebrando el Mes de la HispanidadCelebrando el Mes de la Hispanidad
Tue, 13 Sep 2011 20:56:50 GMT | Por Por Celeste Rodas de Juárez

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Plasencia

De niño, Jorge Plasencia fue el Presidente del Club de Servicio de su escuela y así trabajó, con otros compañeros, como voluntario en hogares de niños abusados o abandonados. "Desde entonces", recuerda, "me prometí que, cuando fuera adulto, haría algo más grande por ellos." Su buen corazón no pudo esperar mucho, y en cuanto cumplió los 17 años fundó "Amigos for Kids", una organización que se dedica a auxiliar a niños abusados y sus familias. De eso ya hace 20 años, por lo que él y sus colaboradores han sido testigos de cómo niños que llegaron en busca de apoyo, son ahora profesionales sanos y responsables.


Como dar de su tiempo en pro de causas nobles se ha convertido en una costumbre, hoy Plasencia es vicepresidente del Consejo Nacional de la Raza, la organización hispana más grande de Estados Unidos. "La Raza tiene programas de salud, de educación, pro inmigración y tenemos unos 300 afiliados, de manera que es un orgullo ser parte de una organización que marca la diferencia", asegura.


En el plano empresarial, es el fundador y presidente de República, una de las agencias de publicidad de más rápido crecimiento en el sur de la Florida. Pero sea donde sea que su brújula profesional lo lleve, siempre encuentra tiempo para participar activamente en Amigos for Kids: "Para mí, éste ha sido uno de los logros más grandes de mi vida, ver cómo de unos cuantos voluntarios, hemos llegado a tener cientos de personas involucradas en esta causa. Nuestra motivación es transmitirles a los niños abusados que su realidad actual no tiene que ser la misma de mañana porque su vida puede mejorar."


Por su entrega, Plasencia es conocido como uno de los líderes comunitarios más dedicados y nobles de la Florida. Por eso fue electo a la Junta Directiva del Miami Dade College y del Adrianne Asrht Center, el centro cultural más importante de Miami. "Siempre digo que una ciudad no está ni construida ni habitada por robots, sino por seres humanos; por eso tenemos que ayudar a los demás... Lo interesante es que, al hacerlo, uno recibe el doble ¡y de tantas maneras! Porque la satisfacción de ver a un niño o a su padre sonreír gracias a algo que uno haya hecho, no tiene precio. La recompensa es infinitamente mayor a lo que uno ha dado, y sólo nos compromete a seguir haciendo más." Precisamente por su pasión por servir, éste joven y gran corazón es un enorme orgullo hispano.

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